LA ORACION SACERDOTAL POR EL MATRIMONIO CRISTIANO
"La
Ultima oración de Jesús por sus Discípulos"
Texto: Juan capitulo 17
Propósito:
Enseñar sobre las cosas que Jesús quiere de nosotros, como sus discípulos, y como aplicarlas a nuestro
matrimonio
Introducción:
Hablar sobre la visión de este ano, en las redes de hombres y mujeres
1. La Salvaciones conocer a Dios a través de Jesucristo.
Después que Jesús dijo esto, dirigió la mirada al cielo y oró así: "Padre,
ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti, ya que le has conferido autoridad
sobre todo mortal para que él les conceda vida eterna a todos los que le has dado. Y ésta es la
vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú
has enviado. Yo te he glorificado en la tierra, y he llevado a cabo la obra que me encomendaste. Y ahora,
Padre, glorifícame en tu presencia con la gloria que tuve contigo antes de que el mundo existiera. "A
los que me diste del mundo les he revelado quién eres. Eran tuyos; tú me los diste y ellos han
obedecido tu palabra. (17:1-6 NVI)
2. Dios nos revela su voluntad para
que la recibamos y la hagamos parte de nuestra vida.
"A los que me diste del mundo les he revelado quién
eres. Eran tuyos; tú me los diste y ellos han obedecido tu palabra. Ahora saben que todo
lo que me has dado viene de ti, porque les he entregado las palabras que me diste, y ellos las
aceptaron; saben con certeza que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. (17:6-8
NVI)
3. No desea que ninguno se pierda de su propósito, y pide para
que seamos guardados:
Ruego por ellos. No ruego por el mundo, sino por los que me has dado,
porque son tuyos. Todo lo que yo tengo es tuyo, y todo lo que tú tienes es mío; y
por medio de ellos he sido glorificado. Ya no voy a estar por más tiempo en el mundo, pero ellos
están todavía en el mundo, y yo vuelvo a ti. "Padre santo, protégelos
con el poder de tu nombre, el nombre que me diste, para que sean uno, lo mismo que nosotros.
Mientras estaba con ellos, los protegía y los preservaba mediante el nombre que me diste, y ninguno se
perdió sino aquel que nació para perderse, a fin de que se cumpliera la Escritura. (17:9-12 NVI)
a. Implicación:
i. Debemos de vivir
una vida que glorifique a Jesús.
ii. Debemos de protegernos y motivarnos
a vivir una vida que glorifique a Dios. Esa es la meta del matrimonio cristiano.
iii. El deseo de Dios no es que solamente algunos sean preservados, si no que todos deben de ser guardados.
4. Debemos de estar concientes que ser discípulos de Jesús significa que vamos a ir en contra
de las ideas y metas de la gente que no conoce a Dios.
Yo les he entregado tu palabra,
y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. (17:14 NVI)
5.
Debemos de estar concientes que tenemos una lucha como pareja en contra del maligno.
No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. (17:15 NVI)
6.
Debemos de vivir una vida en santidad.
Santifícalos en la verdad; tu palabra es
la verdad. (17:17 NVI)
a. Implicaciones:
i.
Si queremos tener el respaldo de Dios, debemos de santificarnos. Esto es algo que continuamente debe ocurrir.
7.
Jesús desea revelarnos su gloria.
yo en ellos y tú
en mí. Permite que alcancen la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca
que tú me enviaste y que los has amado a ellos tal como me has amado a mí. "Padre, quiero que los
que me has dado estén conmigo donde yo estoy. Que vean mi gloria, la gloria que me has dado porque me amaste
desde antes de la creación del mundo. "Padre justo, aunque el mundo no te conoce, yo sí te
conozco, y éstos reconocen que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer quién eres, y seguiré
haciéndolo, para que el amor con que me has amado esté en ellos, y yo mismo esté
en ellos." (17:23-26 NVI)
a. Implicaciones:
i. Experimentamos su Gloria cuando alcanzamos la unidad como pareja.
ii. Entre mas conocemos a Dios, mas se perfecciona el amor conyugal.