ORANDO CADA DIA POR TUS DISCIPULOS
Texto: Col. 4:12
Les manda saludos Epafras,
que es uno de ustedes. Este siervo de Cristo Jesús está siempre luchando en oración
por ustedes, para que, plenamente convencidos, se mantengan firmes, cumpliendo en todo la voluntad de Dios. (NVI)
Introducción:
Moisés
clama a Dios, y el mar es dividido; Josué ora, y Achán es descubierto, Ana ora, y nace Samuel; Asa ora y gana
una victoria; Daniel ora, y le son reveladas las setenta semanas; Mardoqueo le ordena a Ester que ayune y ore, y Amán
muere en la horca que él mismo había mandado levantar para Mardoqueo; Nehemías ora, y el corazón
del rey se ablanda en un minuto; Elías ora, y la lluvia desciende a la tierra; Eliseo ora, y el Jordán es dividido;
Eliseo ora, y un niño resucita; la iglesia ora ardientemente, y Pedro es libertado por un ángel; Pablo y Silas
oran y cantan, y las puertas de la prisión les son abiertas y caen las cadenas de todos los presos. La oración
no es meramente un rito religioso que se hace para calmar la conciencia, si no que el líder celular de éxito
a entendido que es en su lugar secreto donde el verdaderamente obtiene sus más grandes victorias.
Joel Comisky
dice lo siguiente, en un artículo sobre el liderazgo celular, “Años después, tuve la oportunidad
de demostrar la relación entre el tiempo secreto y la bendición de Dios. Para obtener mi doctorado (Ph.D.),
realicé una encuesta a 700 líderes laicos de grupos pequeños en 8 países alrededor del mundo.
Yo quería determinar por qué ciertos líderes de los grupos pequeños tenían más éxito
que otros creciendo y multiplicando sus grupos. Quedé sorprendido al descubrir que el éxito de un líder
no tenía nada que ver con su personalidad, estado social, educación o dones espirituales. Tenía que ver
totalmente con el tiempo pasado con Dios. El tiempo pasado de forma consistente en el tiempo en secreto aparecía como
el factor más importante en mi encuesta.”
Si no estás
orando no esperes milagros.
Jesús mismo nos muestra la
importancia de la oración. El capítulo 17 de Juan es todo un manual de como es que un líder ora por sus
discípulos. Al leer este pasaje examine con cuidado todas las cosas que Jesús oro por sus discípulos.
I. La importancia de
la Oración.
1.
No existe ningún líder espiritual
de éxito que no sea una persona de oración. Existe una relación directa entre lo que pasa en nuestra
vida y ministerio y nuestro tiempo de oración, especialmente es importante la oración de un líder celular
por sus discípulos. La oración es determinante para poder tener éxito en el ministerio de los grupos
celulares, y la oración debe de ser una prioridad en la vida de los líderes celulares.
2.
Dejar de orar es pecado contra Dios. Especialmente el
líder que no ora por sus discípulos. El profeta Samuel dijo, En cuanto a mí,
que el Señor me libre de pecar contra él dejando de orar por ustedes. Yo seguiré enseñándoles
el camino bueno y recto. (1Sa 12:23 NVI)
3.
Orar es hacer su voluntad. Pero
tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto.
Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.
(Mat 6:6 NVI) El líder de éxito entiende que las victorias que verá en sus discípulos y en su
ministerio son el resultado de su tiempo de encerrarse en su lugar secreto con su Padre celestial. El apóstol Pablo
entendía claramente la importancia que tenía en su ministerio el orar por sus discípulos, el escribió
las siguientes palabras en su carta a los Efesios, no he dejado de dar gracias por vosotros al recordaros en mis oraciones. Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo,
el Padre glorioso, os dé el Espíritu de sabiduría y de revelación, para que lo conozcáis
mejor. Pido también que os sean iluminados los ojos del corazón para que sepáis a qué esperanza
él os ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos, y cuán incomparable es
la grandeza de su poder a favor de los que creemos. Ese poder es la fuerza grandiosa y eficaz (Ef. 1:16-19 BAD) lea los siguientes pasajes y podrá como la oración
intercesora era una parte importante en la vida del apóstol Pablo, Ef. 3.16-19; Filipenses 1.9-11; Colosenses 1.9-12; 1 Tesalonicenses 1.2-3.
4. Dios nos bendice cuando oramos por otros. “Cuando Job oro por sus amigos, Dios quito su aflicción y
le dio el doble de lo que tenia.” Job 42.10
4.Es la responsabilidad de todo
líder orar, Pelear en oración por sus discípulos. Jesús mismo nos da este ejemplo. Jesús
pasaba tiempo en oración a favor de sus discípulos una de sus oraciones más conocidas es la oración
al final de su vida en la cual el ora no solamente por aquellos que estaban con él, pero aun por todos los creyentes
a través de toda la historia, incluyendo a todos nosotros. Juan 17:9-12, 20
II. Ayudas para mejorar tu tiempo de oración.
1.
Aparta un tiempo fijo para orar.
Si no te propones incluir en tu horario
una hora específica para orar simplemente nunca te disciplinaras para orar. El mejor tiempo para orar es temprano en
la mañana. Nuestra mente está fresca, es una manera muy buena de dar comienzo el día. Además tendremos
la dirección de Dios para todo el día. Si esto no es posible por tu horario de trabajo o cualquier otro impedimento
para orar por la mañana. Entonces busca otra hora en la que pueda pasar tiempo a solas con Jesús. Como mencione
el mejor tiempo para orar es en la mañana antes de hacer cualquier otra cosa, pero cualquier otro tiempo es mejor a
nunca tener tiempo de orar.
2. Busca
un lugar tranquilo donde no te interrumpan.
Trate de que este sea un tiempo concentrado en Dios y su palabra.
Es importante llevar un record de nuestro tiempo devocional, para saber las cosas que Dios nos está hablando, y para
poder ver las victorias que Dios nos da en ese tiempo de oración.
Lea la palabra antes de orar, pida a Dios que le dé una palabra
rhema para ese día. Deje que la palabra se siembre en su corazón. Durante el resto de ese día medita
en la palabra que Dios te dio para ese día. Reflexiona de acuerdo a los acontecimientos de ese día, en relación
a la palabra que Dios te ha dado, y veras que Dios te empieza a hablar.
Mezcla intercesión con agradecimiento por cada miembro. Efesios
1.16, Filipenses 1.3-4 y Colosenses 1.3-4
3. Toma tiempo que un deseo se convierta en una habito.
Todo empieza con un deseo de hacer
algo, luego debes de tener determinación de hacerlo, después debes disciplinarte hasta que esto se convierta
en un habito, en este momento la oración deja de ser en una carga pesada y se ha convertido en un deleite.
Refuerza
tu oración con el ayuno.
Mateo 6.17-18 “Cuando tú hagas ayuno, lávate la cara y
perfúmate el cabello. No son los hombres los que notarán tu ayuno, sino tu Padre que ve las cosas secretas,
y tu Padre que ve en lo secreto, te premiará.”
Consejos para ayunar:
Determina porque
vas a ayunar, por cuanto tiempo y de que te vas a abstener.
Deja que Dios te muestre que cosas en tu vida quiere cambiar. Que
este tiempo de ayuno sea uno de exanimación propia.
Prepárate físicamente disminuyendo tu comida previamente
al ayuno.
Planea un tiempo de menos ocupación si vas a ayunar un día específico.
Aparta tiempo
para estar a solas con Dios. Recuerda el ayuno sin oración es solamente dieta.
La fama de Jesús crecía más y más, a tal punto que multitudes acudían para oírle
y ser curados de sus enfermedades. Pero él buscaba siempre lugares solitarios donde orar. Lucas 5.15-16
Jesús supo mantener el balance perfecto para continuar teniendo
éxito en su ministerio. El no dejo que la fama y las multitudes le robaran el tiempo para hacer lo que le había
llevado a la fama y las multitudes, su tiempo de oración. Por eso al principio nos habla de un crecimiento continuo,
porque nunca estuvo tan ocupado que no tuvo tiempo para orar.
Este verso también nos habla de que el líder debe
de buscar, siempre mantener su vida de oración como una prioridad, antes que cualquier otra cosa. El podía haber
tenido como excusa las necesidades de la gente, y sus muchos compromisos debido a la fama en su ministerio, pero nunca dejo
que nada lo apartara de su comunión con su padre.
APLICACION:
Examina
tu vida de oración como esta. ¿Es una prioridad en tu vida? ¿Estas tan ocupado que no tienes tiempo para
estar en comunión con Dios?
Dedicas
tiempo específico para orar cada día por tus discípulos.
Has
un compromiso de hacer la oración por tus discípulos una prioridad en tu vida.